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14 agosto 2026

Visita de León IV


El miércoles 5 de agosto de 2026 la Nunciatura Apostólica comunicaba: "El Santo Padre León XIV realizará un Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, aceptando la invitación de los respectivos Jefes de Estado y de las Autoridades eclesiásticas de esos países.
      Su Santidad visitará Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre".

      Mientras llegan esos días es importante que como argentinos nos preparemos, no solo para recibir a una figura de relevancia mundial, sino para recibir el misterio y la misión que su presencia representa según la fe de la Iglesia.

¿A quién esperamos en realidad?

      Aunque el papa es a menudo recibido con los honores de un jefe de Estado, para los fieles católicos su visita va más allá de lo político o diplomático. No esperamos simplemente a un gobernante o al presidente de un país, sino a una autoridad de la Iglesia con un carácter único: 
  • El sucesor de San Pedro: La Iglesia enseña que el Señor hizo de Simón Pedro la "roca" de su Iglesia y le entregó las llaves de ella. Este oficio pastoral de Pedro se continúa hoy a través de los obispos bajo el primado del papa. Él es el principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles.
  • El vicario de Cristo: El Pontífice Romano tiene en la Iglesia esta función por institución divina. Actúa en nombre de Cristo para el cuidado de las almas, poseyendo una potestad plena, suprema, inmediata y universal.
  • Pastor de la Iglesia Universal (católica): Su misión es apacentar a todo el rebaño de Dios en la tierra, presidiendo en la caridad y garantizando que las Iglesias particulares (diócesis) se mantengan en la unidad de la fe apostólica.

La importancia de su presencia

      Esperamos a quien ha recibido el carisma de la infalibilidad para confirmar a sus hermanos en la fe cuando proclama, mediante un acto definitivo, la doctrina en cuestiones de fe y moral. Su visita es una oportunidad para escuchar al "Maestro auténtico" que predica la fe que hay que creer y llevar a la práctica.
      Al prepararnos para su llegada, debemos recordar que la Iglesia, aunque visible como sociedad, es ante todo un misterio espiritual. El papa, como cabeza del colegio episcopal, nos invita a reconocer que la Iglesia es una, santa, católica y apostólica, y que su autoridad existe para el servicio y la edificación del Pueblo de Dios.

Preparación Espiritual

      Para que esta visita pastoral sea fructífera, la Iglesia nos recuerda que todo acto de la vida cristiana debe ser precedido por la evangelización, la fe y la conversión. Recibir al sucesor de Pedro implica:
  1. Docilidad de corazón: Recibir con espíritu de obediencia religiosa sus enseñanzas, que buscan conducirnos a una mejor inteligencia de la Revelación.
  2. Oración por su ministerio: Reconocer que su responsabilidad excede las fuerzas humanas y requiere el apoyo constante de la comunidad. 
  3. Unidad en la caridad: Fortalecer los vínculos de comunión con la Iglesia de Roma, que es la base y fundamento de nuestra catolicidad.
      En noviembre, no recibiremos simplemente a un visitante ilustre, sino al Pastor universal que viene a confirmarnos en la esperanza y a recordarnos nuestra dignidad como hijos de Dios.

Cada día podemos rezar la oración propuesta por el episcopado para este tiempo de preparación:

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